La diabetes y los ácidos grasos

Por el Dr. Héctor E. Solórzano del Río
Coordinador de Medicina Ortomolecular del Centro de Estudios de Medicina Integradora de la UAG y Presidente de la Sociedad Médica de Investigaciones Enzimáticas, A.C.


La diabetes mellitus es una enfermedad crónica del metabolismo de los carbohidratos, las grasas y las proteínas, caracterizada por elevaciones durante el ayuno de los niveles sanguíneos del azúcar (glucosa) y por un riesgo enormemente aumentado de sufrir de problemas cardíacos, embolias, enfermedades renales y pérdida de la función nerviosa. La diabetes puede ocurrir cuando el páncreas no secreta suficiente insulina o si las células del cuerpo se hacen resistentes a la insulina.

Los síntomas típicos de la diabetes son, orinar frecuentemente, una sed excesiva y un apetito exagerado.

La diabetes se divide en 2 categorías principales tipo I y tipo II. La diabetes insulinodependiente o tipo I ocurre más frecuentemente en niños y adolescentes. La diabetes no insulinodependiente o tipo II generalmente inicia después de los 40 años de edad.

Cerca del 90 % de todos los diabéticos pertenece a la diabetes tipo II. Sus niveles de insulina están típicamente elevados indicándonos una pérdida de la sensibilidad a la insulina por las células del cuerpo.

La diabetes no es común en los lugares donde la gente consume una dieta más primitiva (D. Burkitt and H. Trowell, Western Diseases: Their emergence and prevention, Harvard University Press, 1981).

Aunque se sabe que los factores genéticos parecen ser importantes en la susceptibilidad a la diabetes, los factores ambientales se requieren para que se desarrolle la diabetes.

El factor ambiental más importante es una dieta alta en carbohidratos vacíos de fibra. Se sabe que este tipo de dieta induce a la diabetes en los tipos genéticos susceptibles (G Vahouny and D Kritchevsky. Dietary Fiber in Health and disease, Plenum Press, 1982). Se ha demostrado que el porcentaje de calorías de la grasa en la dieta, especialmente la grasa saturada está asociado con la diabetes tipo II, lo mismo que para predecir la conversión de una intolerancia a la glucosa a la diabetes tipo II (J A Marshall, R F Hamman and J Baxter. High fat, low carbohydrate diet and the etiology of non-insulindependent diabetes mellitus: The San Luis Valley Diabetes Study. Am J Epidemiol 134, 1991:590-603).

La obesidad es otro elemento exógeno primordial ya que el 90 % de los pacientes con diabetes no insulinodependiente son obesos ( J B Wyngaarden, L H Smith, and J C Bennett, Cecil Textbook of Medicine, WB Saunders 1992). Aún en los individuos normales, un aumento de peso significativo resulta en intolerancia a los carbohidratos, niveles de insulina más altos e insensibilidad a la insulina en el tejido graso y muscular.
La deficiencia de cromo.- El oligoelemento cromo juega un papel vital en la sensibilidad de las células a la insulina (R Anderson et al, Beneficial effect of chromium for people with Type II diabetes, Diabetes 45, Suppl 2, 1996:124ª/454). El cromo, como un componente crítico del así llamado (FTG) factor de tolerancia a la glucosa funciona como un cofactor en todas las actividades que regulan la insulina.

Si los pacientes diabéticos no toman la responsabilidad de cuidar a su cuerpo, pueden sufrir de complicaciones severas, tanto agudas como crónicas.

Las complicaciones agudas serias son la hipoglicemia, la cetoacidosis diabética y el síndrome hiperosmolar no cetogénico. Ahora bien, las complicaciones crónicas de la diabetes mellitus tipo II son ateroesclerosis, retinopatía diabética, neuropatía diabética, nefropatía diabética y úlceras del pie diabético.

Los ensayos clínicos de tratamiento nutricional con una dieta primitiva de este tipo ha demostrado consistentemente ser superior en lo que se refiere a sus efectos terapéuticos comparados con los medicamentos hipoglucemiantes orales y la insulina cuando se usan menos de 30 unidades al día (HCR Simpson, RW Simpson, S Lousley, A high carbohydrate leguminous fiber diet improves all aspects of diabetic control, Lancet 1, 1981:1-5).

La fibra de las plantas ha demostrado tener un impacto positivo sobre el control de los diabéticos. Cuando los pacientes diabéticos comen entre 15 y 26 gramos de fibra natural al día, requieren menos insulina o menos dosis de hipoglucemiantes orales y tienen un mejor control de los niveles sanguíneos de azúcar (DJA Jenkins, TMS Wolever, Diabetic diets: high carbohydrate combined with high fiber, Am J Clin Nutr, 33, 1980:1729-1733). Es interesante hacer notar que estos efectos benéficos se maximizan en los pacientes cuya dieta incluye al menos 40 % de carbohidratos complejos.

Los nutrimentos que pueden estar alterados de sus niveles adecuados en la diabetes tipo II son varios, pero sobresalen la vitamina C, la niacinamida, la vitamina B-6, la vitamina E, el magnesio, el potasio, el manganeso, el zinc, los flavonoides, los ácidos grasos esenciales y la carnitina.

Los bioflavonoides son muy útiles como complemento nutricional en los pacientes diabéticos. La razón es que los bioflavonoides promueven la secreción de insulina y son potentes inhibidores de la acumulación de sorbitol. Los efectos bioquímicos nutricionales de los bioflavonoides incluyen un aumento en los niveles de vitamina C dentro de las células, una disminución en la fuga y la ruptura de los vasos sanguíneos pequeños, la prevención de los moretes y un apoyo al sistema inmunológico, todo lo cual beneficia a los pacientes que sufren de diabetes (J Kuhnau, The flavonoids: a class of semi essential food components: their roll in human nutrition, Wld Rev Nutr Diet, 24, 1976:117-191).

Un programa apropiado de entrenamiento de ejercicio es de vital importancia en el plan de tratamiento de la diabetes. El ejercicio mejora muchos parámetros y se recomienda para ambos tipos de diabetes.

Los diabéticos entrenados físicamente experimentan entre otras cosas, una sensibilidad mejorada a la insulina con una consecuente necesidad disminuida para la insulina exógena, una tolerancia mejorada a la glucosa, triglicéridos y colesterol séricos totales reducidos y un aumento en los niveles de las lipoproteínas de alta densidad (VA Koivisto and RA Defronzo, Exercise in the treatment of type II diabetes, Acta Endocrin suppl 262, 1984:107-111). El ejercicio debe de evitarse durante los períodos de hipoglicemia.

En un estudio clínico se encontró que los ácidos grasos esenciales como el EPA y el DHA ayudan mucho a los pacientes diabéticos que sufren de la complicación crónica conocida como neuropatía diabética (Keen, H, Payan, J et al. Treatment of diabetic neuropathy with gamma-linolenic acid. Diabetes Care 1993;16(1):8-15).

Por otro lado, hay suficiente evidencia que demuestra que un exceso de omega 6 con una deficiencia de omega 3 puede producir una resistencia a la insulina. Se ha demostrado que la sensibilidad a la insulina disminuye cuando los niveles de ácidos grasos omega 3 están disminuidos (M. Borkman et al. The relation between insulin sensitivity and the fatty acid composition of skeletal-muscle phospholipids. NEJM 328(1993):238-244). Esto significa que una de las claves del problema es la relación entre los niveles de omega 3 y los niveles de omega 6. También hemos visto que esto es un aspecto muy importante desde el punto de vista bioquímico para modular la obesidad.

Las investigaciones más recientes señalan que los ácidos grasos omega 3 activan la expresión de los genes que controlan el metabolismo de las grasas.

Un reporte de los anales de la Academia de Ciencias de Nueva York demuestra que las dietas experimentales altas en ácidos grasos omega 6 producen resistencia a la insulina. Sin embargo, la complementación con ácidos grasos omega 3 restaura la sensibilidad a la insulina - aún cuando la dieta siga alta en otras grasas (Hainault, I.M. et al. Fish oil in high lard diet prevents obesity, hyperlipidemia and adipocyte insulin resisntance in rats. Annals of New York Academy of Sciencies; 1993:683:98-101).

La complementacion a largo plazo reduce el colesterol malo LDL, con efectos positivos sobre el colesterol bueno HDL. Estos cambios constructivos son considerados indicativos de un manejo mejorado de la glucosa.

La insulina se requiere para la síntesis de los ácidos grasos de cadena larga omega 3 del ácido alfalinolénico. Bajo estas circunstancias, podemos estar seguros que los diabéticos están en un estado de deficiencia de EPA y DHA. Esta clase de deficiencias predispone a los diabéticos a problemas cardiovasculares, además de las alteraciones vasculares causadas por el nivel alto sanguíneo de azúcar. Así que podemos suplementar a estos pacientes con complementos alimenticios de ácidos grasos esenciales de cadena larga omega 3.

TERAPIA BIOQUÍMICA NUTRICIONAL

Si tiene dudas o comentarios puede escribirnos empleando la forma aquí disponible, escribirnos directamente a nuestro correo o llamando nuestra línea telefónica. Queremos saber su opinión.

TERAPIA BIOQUÍMICA NUTRICIONAL

Si tiene dudas o comentarios puede escribirnos directamente a nuestro correo o llamando nuestra línea telefónica. Queremos saber su opinión.



Los Alpes 1024, Independencia.
C.P. 44340 Guadalajara, Jal. México

Tel. +52(33) 3637 - 7237
Fax. +52(33) 3637 - 0030
E-mail: hector@solorzano.com

NOMBRE:

EMPRESA:

TELÉFONO:

E-MAIL:

COMENTARIOS:




Los Alpes 1024, Independencia.
C.P. 44340 Guadalajara, Jal. México

Tel. +52(33) 3637 - 7237
Fax. +52(33) 3637 - 0030
E-mail: hector@solorzano.com

Aviso Legal: El contenido completo de este sitio de internet está basado en las opiniones del Dr. Solórzano del Río, al menos que se indique lo contrario. Los artículos individuales se basan en las opiniones de sus respectivos autores, quienes tienen el derecho del autor como se indica. La información en este sitio de internet no tiene como objetivo reemplazar la relación uno a uno con un profesional del cuidado de la salud calificado y no es una opinión médica. Su objetivo es compartir conocimiento e información proveniente de la investigación y experiencia del Dr. Solórzano le invita a tomar sus propias decisiones para el cuidado de salud basadas en su propia investigación y en compañía de un profesional del cuidado de la salud calificado.

Este contenido puede ser copiado en su totalidad, con los derechos de autor, contacto, creación e información intactos, sin autorización expresa, siempre y cuando sea utilizado solo por organizaciones sin fines de lucro. Si se desea para cualquier otro uso, es necesario un permiso por escrito del Dr. Solórzano del Río.



© Copyright Terapia Bioquìmica Nutricional. Todos los Derechos Reservados.